Principio de Procedencia y Respeto al Orden Original


No obstante la discrepancia de varios autores en materia archivística, que discuten el lugar y personaje de donde emano este principio, su antecedente mas antiguo lo constituye por primera vez el historiador, “Natalis de Wall, en su circular titulada “Instructions pour la mise en ordre et le classement des archives departamentales et communales”, que suscribió en calidad de jefe de la sección administrativa de los Archivos Departamentales del Ministerio del Interior de Francia en 1841.”[1] En donde estipulo que los documentos deberán ser integrados en los mismos fondos que los creo ya sea institución o persona, etc.

Cuatro décadas después en 1881 como parte de reglamentos emitidos, la aplicación y desarrollo del principio general de respeto a los fondos, se da en Prusia por parte del director de los archivos Henrich Von Sybel; los documentos públicos debían agruparse de acuerdo con las unidades administrativas que los crearan y se denomino provenienzprinzip igualmente se considera por primera vez registraturprinzip el cual establecía que “los documentos de todas las dependencias debían mantenerse en la institución archivística en el orden que les hubiera dado la oficina registradora de la dependencia y que no debían organizarse por grupos de asuntos o materias”[2]
La actividad archivística cuenta con principios que son el punto de partida para toda organización, mismos que nunca hay que perder de vista, ya que podemos identificar al productor con el principio de procedencia  “…es aquél según el cual cada documento debe estar situado en el fondo documental que procede.”[3]
Este principio indica la permanencia de los documentos dentro del fondo que los genero, coincidiendo con el anterior guardando la cordura entre uno y otro sin mezclarse.
El principio de orden original menciona que los documentos se producen en un orden secuencial, lógico y natural. Estos deben guardar la sensatez uno  con el otro, pues al respetar el origen en consecuencia se mantiene el orden.
El segundo principio indica que deben guardar el mismo orden en el que fueron producidos y consiste en mantener los documentos de cada fondo en el orden que les dio desde su origen, al ser generados recibieron un orden por cumplir con una gestión o reflejar una actividad, esto facilita su recuperación.
El orden original manifiesta de alguna manera la gestión de la cual los documentos formaron parte durante su etapa activa, semiactiva e inactiva al conservar el orden asignado durante su función.


[1] ENRIQUE PEREZ, Herrero, El Archivo y El Archivero, sus técnicas y utilidad para el patrimonio documental canario, islas canarias, 1997. P.87 
[2]Ibídem. P. 21
[3] HEREDIA HERRERA, Antonia. op. cit. p. 33

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